La sandía es una de las frutas más consumidas a nivel mundial por su confortante y refrescante sabor.
Sin embargo, muchos desconocen sus beneficiosas propiedades para el corazón.
Contiene una amplia gama de antioxidantes como el licopeno, el cual hace frente al estrés oxidativo generado por los radicales libres
También, contiene poco sodio y grandes cantidades de agua, lo que evita la retención de líquidos y reduce el riesgo de sufrir enfermedades como la hipertensión.
Al tener grandes cantidades de potasio, puede equilibrar los niveles de sodio en el organismo y promover la dilatación de los vasos sanguíneos para el flujo de la sangre.
En la misma línea, la fibra dietética presente en la fruta puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL (el "malo"), lo que significa una mejora en la salud cardiovascular.
Además de ser un alimento clave para complementar una alimentación saludable, aporta otros beneficios al organismo como son:
Fomenta la producción de colágeno,
Mejora la digestión,
Embellece la piel,
Cuida la salud renal,
Regula la temperatura corporal,
Controla el apetito,
Cuida la vista,
Refuerza el sistema inmunológico.
La sandía es un alimento sumamente saciante y que aporta pocas calorías, por lo que es de los más elegidos por quienes desean bajar de peso.
Su valor nutricional por cada 100 gramos es:
Calorías 30 gr
Grasas totales 0,2 gr
Ácidos grasos saturados 0 gr
Colesterol 0 mg
Sodio 1 mg
Potasio 112 mg
Carbohidratos 8 gr
Fibra alimentaria 0,4 gr
Azúcares 6 gr
Proteínas 0,6 gr
Vitamina C 8,1 mg
Hierro 0,2 mg
Magnesio 10 mg
Calcio