Franco Colapinto fue noticia el año pasado por lo que hizo en la Fórmula 1, sobre todo cuando se subió en Monza al Williams y, ya en las primeras tres carreras, cosechó puntos en dos y en el debut fue 12°. Y ahora sigue siendo noticia aunque no se suba al auto ni lo dejen hablar con la prensa.
Esto se debe a que los espacios que pudo ocupar y fueron destinados a otros pilotos lo siguen pidiendo a partir que, quienes se sientan en los autos que pudo manejar el argentino, no están rindiendo. En este caso, se da la máxima (en la Máxima) del fútbol: el de afuera juega mejor que el de adentro.
A partir de las bajas performances de Jack Doohan, quien se pegó en la primera carrera, de Australia, y en esta de China fue sancionado en la carrera Sprint (10 segundos por chocar a Bortoleto) y en la del domingo (5 segundos por tapar antirreglamentariamente a Hadjar), al australiano se le está agotando el crédito y la banca de Olivier Oakes, el director deportivo de la escudería. Flavio Briatore es quien ve más cercana la chance de que el argentino reemplace al australiano, y eso también piensan algunos que están cerca del piloto.
Desde Europa creen que a Colapinto se le abre otra puerta, la de Racing Bulls, según difundió el sitio Motorsports. Esto es porque Tsunoda reemplazará al errático de Lawson en Red Bull, y un asiento del equipo B de las bebidas energizantes quedará vacío.
Mientras tanto, Colapinto mete presión. No es necesario que salga a criticar a Doohan ni a decir que ya quiere correr, alcanza con un "estoy aburrido", como le dijo en China a ESPN. O un posteo en redes desde Shanghai posterior a la carrera, hace un ratito: "Se vienen mejores findes, a seguir trabajando".
DIARIO HOY