Gimnasia igualó sin goles ante Sarmiento de Junín y, tras el empate en el Bosque, el entrenador albiazul, Diego Flores, dialogó en conferencia de prensa.
“La bronca de dejar dos puntos en casa nubla cualquier tipo de análisis. Tuvimos un buen primer tiempo hasta que perdimos la pelota, en el segundo, aún con 10 fuimos, más punzantes. Nos faltó finalización", explicó. Luego agregó que él no vio "tan pesimista el primer tiempo. Hacía calor para los dos equipos y, en ese contexto, los que propusimos fuimos nosotros”. “Después de tomar agua empezamos a errar muchos pases, agarramos una consecución de pases filtrados que no salieron y nos hicieron correr para atrás. Fuimos más punzantes en el segundo tiempo con un jugador menos. En la primera parte no tuvimos la claridad y energía que hubo en el complemento a partir de los cambios”, dijo.
Por último cerró: “Entendemos la importancia del clásico, sabemos que está a la vuelta de la esquina. Pero ahora mismo pensamos en Talleres. Es un partido muy importante para los objetivos del grupo”.
Este complejo escenario llevó a que la gente del Lobo se impacientara con los futbolistas e incluso con el entrenador. Si bien hubo un cese de la competencia durante dos semanas por la fecha FIFA y todo parecía calmarse, la pálida imagen que dejó el conjunto de Diego Flores ante Sarmiento, uno de los planteles más bajos del campeonato, colmó la paciencia de la gente.
A pesar de haber intentado tomar el protagonismo y sostener la pelota, el equipo no hizo más que exponer sus dificultades al momento de armar juego e intentar neutralizar el arco del Verde. La expulsión de Gastón Suso en el inicio del segundo tiempo parecía arruinar los planes de Gimnasia de ir a buscar el partido. Sin embargo, los ingresos desde el banco de suplentes le dieron aire y parecía que todo iba a mejor, calmando los ánimos de la gente. Aún así, el equipo continuó con carencia de creatividad para ingresar al área rival y este ritmo de juego la gente lo recibió de manera negativa.
Lo que empezó con algunos cánticos pidiéndole más al equipo para conseguir la victoria se transformó en silbidos y críticas desde las tribunas una vez sellado el empate que, curiosamente, pudo ser derrota luego de recibir un tiro en el palo sobre el final del partido. Al finalizar el encuentro, se pudo observar a algunos futbolistas, entre ellos Matías Melluso, hablando con la gente de la tribuna, intentando calmar los ánimos y explicar el momento por el que pasa el equipo.
DIARIO HOY