En una canción de 1987, refiriéndose al hundimiento del Crucero General Belgrano, que significó la muerte de 323 argentinos, Los Redondos cantan: “Me acabo de enterar de un fiero crimen / de un rico embarque desangre de Satán”. Un año después, el grupo Flema, apunta a la hipocresía uniformada de los dictadores que “mandan a los chicos a que los masacren”, cantan en “No quiero ir a la guerra”, descreyendo de las fronteras territoriales y reconociendo solo las mentales: “Yo creo en la frontera /que rige mi cerebro / y si quieren guerras / que peleen ellos”. Manuel Ricardo Espinoza –el cantante de esa banda punk-, que muriera en 2002 a los 35 años, desarrollando la frase que da título a la canción, entona: “No quiero ir a la guerra / no quiero que me maten / porque soy muy joven / para ser un cadáver”.
Los Violadores fue una banda formada a comienzo de los 80, liderada por Pil Trafa y StukaUna excepción es el tema de Los Violadores –por su autoproclamada vocación de transgresores de la ley, en una época maniáticamente reglamentada-. En 1985, dieron a conocer, “Comunicado 166”, una canción en la que enhebra irónicamente la Comunidad de Estados Europeos, la OTAN y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca : “Se ha perdido la batalla / por falta de armamentos. / La CEE junto a la NATO [OTAN] /nos hicieron el bloqueo. / Latinoamérica unida, gritó el pueblo entero. / El TIAR fue la mentira que todos se creyeron. / De qué sirvió esa unión / que no logró la fuerza / y no hay fuerza cuando no hay inteligencia, / porque EE.UU. ha demostrado / que Occidente está en sus manos. / Recién nos dimos cuenta /cuando fuimos traicionados, vapuleados, pisoteados”. Era impensable hasta entonces que una canción de rock pusiera descarnadamente sobre el tapete la endeblez geopolítica en la que la dictadura depositaba su confianza. Los militares argentinos confiaban en la neutralidad que mantendrían los Estados Unidos –quienes oficiarían de árbitros en el conflicto armado-, y que Gran Bretaña no combatiría tan lejos de su territorio para defender unas islas que hasta entonces no parecían estar dentro de sus prioridades. Los Violadores parecían tener más clara la visión que la Junta Militar presidida por Galtieri.
Don Lunfardo y el Señor Otario, es una banda de rock autogestiva que nació del impulso de un grupo de veinteañeros, cultores de una sonoridad amplia capaz de abarcar desde el ska a la cumbia villera, pasando por el hip hop y el bolero. En “Antihéroes” , de 1999, aluden a la guerra de Malvinas, en clave futbolera e incluyendo la complicidad de la dictadura chilena con los ingleses: “Y un árbitro yanqui dirigió el partido / con la camiseta del pirata inglés / pero esto no es todo, mis queridos amigos, / con la número 9, Augusto Pinochet”.
El grupo Tren Loco, en “Maniobras de Guerra”, de 2004, cantan desde el luto del 2 de abril: “Con esos putos números la vida te amarraron / A un destino lejano, un extraño país. / En un frío lodo olvidado, los cuerpos amasijados / 2 de Abril, día negro nacional”. Callejeros alude al extravío alcohólico del general que pretendió liderar esa guerra: “Fue el alcohol / de una bota formal / el que quiso ver mis sueños quebrar”. “No volvieron más” , es el título de esa canción que comprueba: “tu bandera te empezó a traicionar / circo y pan como siempre fue acá”.
Uno de los más medulosos abordajes de la guerra fue escrito por Andrés Ciro y grabado junto a los Persas, en 2012, “Héroes de Malvinas”, canción que durante cuatro minutos y medio desgrana las razones de un repudio visceral: “La basura indefinible de esa escoria / que soñó con perpetuarse en la Rosada / Debería haber sido inmediatamente por sus pares / en la gran plaza de Mayo fusilada”. La canción quiere envolver como una manta al desamparo de esos chicos abandonados a su suerte, ante todo el horror: “ Puede más indiferencia de tu gente/ que la bala más voraz del enemigo/me pregunto qué pasaba por la mente/ del infame que te estaqueaba en el frío./Te sacaron de lo hondo de la selva/ o de algún potrero ingenuo y olvidado/ te sacaron de tu casa y sin abrigo/ te largaron en el viento sur helado”. Remachando dolorosamente una tragedia que el rock no quiere olvidar.
DIARIO HOY