Un niño inglés de dos años logró ingresar al libro de los Récords Mundiales Guinness tras quebrar dos marcas históricas en las disciplinas de billar y snooker antes de cumplir los tres años. Jude Owens se convirtió en el prodigio más joven en completar jugadas de alta complejidad técnica que suelen requerir años de entrenamiento y precisión.
El primer logro certificado de Owens fue el récord a la persona más joven en realizar un «double pot» (doble embocada) en snooker, alcanzado a la edad de 2 años y 261 días. Según la definición técnica proporcionada por Guinness World Records, esta jugada ocurre cuando se logran entronerar legalmente dos bolas en diferentes orificios mediante un único impacto de la bola blanca.
Poco tiempo después, el menor superó una segunda marca al ser reconocido como el más joven en ejecutar con éxito un «bank shot» (tiro de banda) en billar, con 2 años y 302 días de vida. En esta maniobra, la bola blanca debe golpear a la bola objetivo de modo que esta última impacte contra una o más bandas de la mesa antes de ingresar finalmente en una tronera.
Luke Owens, padre del niño, señaló que el talento de Jude fue evidente desde la primera vez que tomó un taco de billar. «Jude ha logrado mucho en un periodo de tiempo muy corto, pero tener dos récords mundiales es probablemente el momento cumbre. ¿Cómo se supera eso?», expresó el padre a la organización Guinness, destacando la rapidez con la que su hijo asimiló las mecánicas del juego.
La certificación de estos récords resalta la capacidad del menor para ejecutar movimientos que exigen un control motriz avanzado y un cálculo natural de los ángulos de rebote. Los videos de sus ejecuciones fueron revisados y validados por los jueces internacionales de la entidad para garantizar que cumplieran con los estándares de competición profesional.
El entorno de la familia Owens proyecta un futuro prometedor para el niño dentro del circuito competitivo. Su padre manifestó que, si bien su prioridad es que su hijo disfrute de la actividad, la máxima aspiración es que Jude pueda desarrollarse profesionalmente y convertirse algún día en campeón mundial de la especialidad.



