Mientras Milei habla del RIGI y el boom de la minería, en Olavarría siguen los despidos en las canteras
Diecinueve trabajadores fueron despedidos de la cantera Galasur, ubicada en Sierra Chica, en medio de la profunda crisis que atraviesa la minería de Olavarría por la caída de la obra pública y el desplome de la actividad de la construcción.
Las cesantías alcanzan a 17 trabajadores mineros y dos empleados de comercio, mientras que otros 96 operarios permanecen suspendidos. Según lo previsto inicialmente, estos últimos retomarían sus tareas el lunes, aunque la situación quedó atravesada por un conflicto que abrió una nueva instancia de negociación entre la empresa y los sindicatos AOMA y Empleados de Comercio.
Ayer jueves, los trabajadores despedidos se autoconvocaron en el ingreso al establecimiento para reclamar explicaciones sobre las decisiones adoptadas por la firma. La planta permanece cerrada, con las barreras bajas y sin circulación de personal, salvo la presencia de personal de seguridad.
Galasur se dedica a la extracción y trituración de granito para la producción de piedra partida de distintos calibres, una actividad históricamente vinculada al movimiento de la construcción y las grandes obras de infraestructura.
La empresa invocó falta de trabajo y una deuda estatal
Según pudo reconstruir Infocielo sobre el conflicto, la empresa comunicó los despidos bajo el argumento de la falta y disminución de trabajo, contemplado en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Ese punto es central en la discusión que ahora se abre con los trabajadores y el gremio, ya que la aplicación de ese artículo permite a la empresa abonar una indemnización reducida.
En los telegramas de despido, la firma vinculó la decisión con la caída de la obra pública y con una deuda superior a los 2.000 millones de pesos que mantendría el Estado nacional con la empresa.
Entre los reclamos aparece el incumplimiento de pagos vinculados a SOFSE-Trenes Argentinos Operaciones, una situación que, según trascendió, se arrastra desde hace aproximadamente dos años.
La empresa Galasur echó a 19 trabajadores y suspendió al resto del personal hasta el lunes (Foto En Línea Noticias)La crisis en Galasur no comenzó esta semana. En abril, la empresa había planteado inicialmente la posibilidad de avanzar con 41 despidos, aunque en ese momento se encontraron alternativas para evitar parte de las cesantías, con intervención también del sindicato.
Sin embargo, durante los últimos días el escenario volvió a deteriorarse y finalmente se concretaron los 19 despidos, aunque hay conversaciones para intentar reducir el número de afectados.
Delegados sindicales de AOMA mantuvieron una reunión fuera de las instalaciones con un grupo de los trabajadores despedidos, mientras se aguardaba una definición sobre los próximos pasos.
Una crisis que excede a una sola cantera
El conflicto de Galasur vuelve a poner sobre la mesa una situación que en Olavarría, considerada como el principal polo minero de la provincia de Buenos Aires, ya dejó de ser un problema aislado de una empresa.
La minería local atraviesa una fuerte retracción como consecuencia de la paralización de la obra pública y la recesión que golpeó a la construcción civil. En ese contexto, el sector habría perdido alrededor de 700 puestos de trabajo en la ciudad en menos de tres años.
La caída también se observa en la cantidad de empresas y en el movimiento cotidiano de la actividad. De un período en el que llegaron a funcionar unas 68 firmas vinculadas al sector, actualmente quedan poco más de 40
El desplome de los despachos de piedra también grafica la magnitud de la crisis con el impacto en una drástica reducción de carga y los viajes de camiones.
Para una ciudad cuya identidad productiva está históricamente ligada a la piedra, el cemento y la minería, la discusión tiene además una dimensión mayor: qué lugar ocupará la actividad local en el nuevo esquema económico que impulsa el Gobierno nacional.
RIGI: entre la promesa de inversiones y la preocupación de las PyMEs
La crisis minera de Olavarría coincide con un debate nacional cada vez más intenso alrededor del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y de los nuevos beneficios anunciados para grandes proyectos.
Desde los sectores que respaldan el régimen sostienen que la llegada de inversiones vinculadas a la minería, la energía y las grandes obras de infraestructura podría generar, indirectamente, una reactivación de actividades como las que se desarrollan en Olavarría.
La expectativa es que nuevos proyectos de gran escala que tienen a la región de cuyo y el norte argentino también vuelvan a impulsar la demanda de materiales para la construcción, cemento, cal y otros insumos producidos en la región.
Pero desde las pequeñas y medianas empresas mineras y desde los sindicatos aparece una mirada mucho más crítica. El planteo es que los beneficios fiscales, impositivos y aduaneros para las grandes inversiones pueden terminar generando una desventaja competitiva para las canteras locales.
En junio pasado, el titular de AOMA Olavarría, Alejandro Santillán, había planteado a Infocielo con crudeza esa contradicción entre el discurso oficial sobre la minería y la situación laboral del sector.
“Hablan de inversiones, de RIGI, Súper RIGI y de que la minería es uno de los pilares de la economía, pero desde que asumió este gobierno hay casi 3 mil puestos menos en el sector”, sostuvo entonces el dirigente.
Santillán también cuestionó la idea de que los nuevos beneficios estén generando necesariamente inversiones que no existían previamente. “Muchas son empresas que hacía más de 20 años, algunas que estaban produciendo en la Argentina. Entonces es bastante mentiroso que entró plata porque vinieron a hacer una minera”, afirmó.
La discusión vuelve a cobrar fuerza ahora con el conflicto en Galasur y las decenas de despidos por goteo en la localidad: mientras el Gobierno nacional apuesta a los grandes proyectos como motor de una futura recuperación, en Olavarría las canteras atraviesan el impacto inmediato de la falta de obra pública, la caída de la construcción y la reducción de puestos de trabajo.
Los 19 despidos en Sierra Chica son, en ese sentido, mucho más que un conflicto dentro de una empresa. Se inscriben en una pregunta que atraviesa hoy a toda la minería local: si las promesas de grandes inversiones prometidas alcanzarán para reactivar la cadena productiva o si las canteras y PyMEs de Olavarría seguirán quedando atrapadas en una crisis cada vez más profunda.
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