En Chaco: mató a su hija con una cuchilla de carnicero y se entregó a la Policía
Un brutal filicidio sacudió a la localidad de Tres Isletas en Chaco: una mujer mató a su hija con una cuchilla de carnicero de 30 centímetros y se entregó a la Policía. Pamela Magalí Gauna fue encontrada sin vida en la vivienda del barrio Grisetti. "Mi mamá lo es todo", había escrito la víctima tiempo atrás en su cuenta de Facebook
El brutal crimen se conoció en horas de la noche, cuando un tío de Pamela Gauna alertó a la comisaría local tras recibir un llamado de su hermana, quien le confesó que planeaba atacar a su hija. De inmediato, efectivos de la Policía provincial acudieron a la vivienda y la hallaron en medio de un charco de sangre con múltiples heridas de arma blanca repartidas en la zona del cuello y la cara.
Poco después, la presunta autora, Irma Gladis Pérez (58), se presentó voluntariamente en la dependencia y reconoció haber cometido el asesinato de su propia hija. Mientras tanto, en la escena del crimen, la policía secuestró la cuchilla utilizada para cometer el asesinato, teléfonos celulares y diversos elementos de interés para la investigación.
Por su parte, la Fiscalía Penal Nº 1 de la 6ª Circunscripción dispuso preservar la escena del crimen para realizar pericias y avanzar en la reconstrucción de lo ocurrido. En cuanto a la víctima, su cuerpo fue trasladado a la morgue para pericias forenses, mientras su madre, Irma Gladis Pérez, quedó detenida por supuesto homicidio.
La despedida de sus allegados
La noticia generó un profundo impacto y las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida. Tanto vecinos como testigos de la relación de Pamela y su progenitora aseguraron que madre e hija convivían y mantenían “una buena relación”, según declararon ante el fiscal Gerónimo Roggero.
“Mi compañera desde el jardín. Descansa en paz, Pamelita. Besito al cielo”, escribió una amiga de la infancia. Otra allegada agregó: “Me quedo con tu sonrisa y con todo el cariño que me diste, Pame. Te voy a extrañar siempre, mi flaca bella”. Una tía política expresó: “Cuánto te quise, sobrina. Me cuesta creerlo. Eras tan amorosa y sencilla. Dios te tenga en su gloria”.
En medio de la consternación, una familiar pidió respeto: “Estamos atravesando un profundo dolor… Por favor, tengan empatía”. Incluso la Iglesia de Dios Pradier 810 se sumó al duelo: “Siempre en nuestros corazones”.
También la despidieron desde la comunidad educativa de la E.E.T. N°20 que se solidarizó con su padre, profesor de la institución: “Acompañamos con afecto, respeto y solidaridad a su padre, familiares, amigos y seres queridos en este difícil momento, elevando una oración por el eterno descanso de su alma”.
