Paraguay eliminó por penales a Alemania y avanzó a la siguiente fase del mundial tras un partido angustiante
ras un partido angustiante que se estiró hasta los 120 minutos, Paraguay hizo historia al eliminar a Alemania durante la tanda de penales de dieciseisavos de final del Mundial 2026. El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro aguantó todos los embates del seleccionado europeo y logró una hazaña en el Boston Stadium, en donde se impuso por 4 a 3 en la definición desde el punto de penal para meterse en octavos de final.
El primer golpe llegó antes del descanso, cuando Julio Enciso abrió el marcador y desató la ilusión paraguaya. Alemania reaccionó en el complemento y logró el empate a través de Kai Havertz, llevando el partido al tiempo suplementario.
Durante el alargue, Paraguay sostuvo el resultado con una actuación defensiva de alto nivel y con un enorme trabajo de su arquero Orlando Gill, una de las grandes figuras de la noche. Incluso, el guardameta paraguayo se lució en la tanda de penales con una intervención decisiva que terminó inclinando la balanza para los sudamericanos.
La clasificación adquiere todavía más valor si se tiene en cuenta que Paraguay llegaba como uno de los equipos menos favoritos de la llave y enfrentaba a una selección alemana que había terminado primera de su grupo y que aparecía entre las candidatas al título.
El entrenador Gustavo Alfaro había anticipado en la previa que si Paraguay había sido capaz de derrotar a selecciones como Brasil y Argentina durante las Eliminatorias, también podía competir contra Alemania. La noche de Boston terminó dándole la razón.
La victoria desató festejos en Paraguay y quedó inmediatamente instalada como una de las páginas más importantes del fútbol guaraní en las últimas décadas, comparable con aquellas históricas campañas mundialistas que llevaron al país hasta los cuartos de final en Sudáfrica 2010.
El seleccionado alemán llegó a esta instancia con más dudas que certezas. Después de una fase de grupos irregular, quedó lejos de la imagen dominante que mostró en la goleada 7-1 sobre Curazao. Luego de ese estreno, la Mannschaft necesitó un triunfo agónico frente a Costa de Marfil y cerró la zona con una derrota ante Ecuador, el equipo conducido por el rosarino Sebastián Beccacece.
Las dificultades en los duelos individuales y la falta de claridad en la elaboración fueron algunos de los problemas que exhibió la tetracampeona mundial durante la primera ronda.
Paraguay, en cambio, recorrió un camino opuesto. Tras un debut decepcionante con derrota frente a Estados Unidos, logró reponerse con una victoria épica sobre Turquía y selló su clasificación con un empate ante Australia. Sin deslumbrar desde el juego, la Albirroja mostró carácter y capacidad de reacción para mantenerse en carrera.
Ahora, el equipo de Alfaro continuará su camino en un ciclo que se ha caracterizado por competir de igual a igual ante rivales de mayor peso internacional.
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