El escándalo vinculado a la red de Jeffrey Epstein continúa provocando sismos en las esferas más altas del poder global. Tras la desclasificación de documentos que vinculan a numerosas celebridades y figuras de la aristocracia con el fallecido magnate, la atención mediática se posó con rigor sobre el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor. Ante la creciente presión y las graves acusaciones de delitos sexuales que pesan sobre el hermano del monarca, la Casa Real británica emitió un comunicado de carácter urgente para fijar su postura oficial.
En un movimiento que busca distanciar a la institución de la figura de Andrés, el Palacio de Buckingham manifestó su total apertura para asistir a las autoridades judiciales. Según el escrito difundido a la prensa internacional, la monarquía no obstaculizará los procesos de investigación que se lleven a cabo en el Reino Unido.
“El rey ha dejado claro, con palabras y con acciones sin precedentes, su profunda preocupación por las acusaciones que siguen saliendo a la luz con respecto a la conducta del Sr. Mountbatten-Windsor. Si bien las acusaciones específicas deben ser tratadas por el Sr. Mountbatten-Windsor, estamos dispuestos a colaborar con la policía de Thames Valley si se ponen en contacto con nosotros, como corresponde”, dicta el comunicado oficial.

La situación del exduque de York alcanzó un punto de no retorno el 17 de octubre de 2025, fecha en la que se anunció oficialmente que dejaría de utilizar sus títulos nobiliarios, incluyendo el de Duque de York, y que se retiraría de las propiedades públicas que habitaba. Esta decisión, impulsada directamente por el rey Carlos III, fue la respuesta institucional ante la aparición del nombre de su hermano en las listas de invitados a las islas de Epstein, vinculadas a redes de trata y abuso.
A pesar de los intentos iniciales por mantener un perfil bajo, la Casa Real ha optado por una estrategia de transparencia y desvinculación. El monarca ha subrayado su compromiso con la justicia y su apoyo a las víctimas del caso, una postura que también han compartido públicamente los príncipes de Gales, William y Kate Middleton, quienes expresaron su profunda preocupación por los hechos revelados.

Actualmente, Andrés Mountbatten-Windsor se encuentra apartado del núcleo familiar y de cualquier función representativa. La reciente desclasificación de archivos no solo confirmó la estrecha relación que mantenía con Epstein, sino que ha intensificado el escrutinio sobre otros personajes de alto nivel. Mientras otras casas reales europeas comienzan a pronunciarse ante situaciones similares, Buckingham intenta preservar la integridad de la Corona demostrando que nadie, ni siquiera un miembro de la familia de sangre del Rey, está por encima de la ley en esta investigación criminal de alcance internacional.
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