Boca hizo valer su peso específico ante Recoleta y tomó ventaja en los octavos de final de la Copa Sudamericana
En un partido cambiante, Boca se repuso a tiempo, derrotó 3-1 a Recoleta por la ida y consiguió la ventaja en la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana 2026.
Pese a algunas mejoras, este equipo Xeneize todavía no puede dejar de mostrar dos caras en los últimos partidos.
Es que, más allá del resultado opuesto y si bien el tanto del rival llegó de manera temprana y sorpresiva, el conjunto azul y oro tuvo varios momentos de zozobra en el aspecto defensivo.
Podría decirse que durante todo el primer tiempo le costó detener algunos avances del elenco guaraní, que tuvo algunas oportunidades de meter algún que otro gol más.Sin embargo, el ataque fue totalmente diferente y, de la falta de lucidez en la creación, los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena empezaron a inclinar la cancha hasta asediar a la visita en el tramo final de la mitad inicial.
Pero para que lleguen las conversiones, el club de la ribera iba a tener que esperar hasta el inicio del complemento donde, con una ráfaga, dio vuelta el resultado gracias a los goles del siempre cumplidor Santiago Ascacibar y de un Milton Delgado que se dio por fin el gusto de anotar.
A partir de ahí, y ya en superioridad numérica por la expulsión de Wilfrido Báez, Boca empezó a lucirse con varias secuencias de toques, logró adelantarse mucho más para recuperar rápido y lastimó.
Leonel Flores selló las cifras finales con un bombazo de derecha y el Xeneize dominó todo lo que pasó después, sobre todo cuando Dairon Mosquera dejó con nueve hombres al equipo paraguayo. No obstante, pese al gran caudal de oportunidades que creó, se quedó con las ganas de anotar otro tanto para estirar la diferencia e ir más tranquilo a Asunción.
Boca empezó mal y terminó bien. Lo fundamental era el triunfo y lo consiguió. Ahora bien, si su intención es competir de igual a igual contra cualquiera, todavía debe ajustar algunas cosas que pueden torcer el rumbo de los encuentros.
Por lo pronto, el Vasco tendrá unos días para trabajar con un triunfo a cuestas y, así, siempre es más fácil encontrar el camino.
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