El Pincha no lo definió a tiempo, se le escapó en el final y se metió solo en una encrucijada
Solamente por no cerrar el partido a tiempo, Estudiantes y el Cacique Medina se metieron en una verdadera encrucijada, cuando el segundo semestre del año apenas está comenzando.
Anoche el equipo empató 1 a 1 contra la Universidad Católica de Chile y ahora tiene dos finales por delante: el sábado está obligado a defender la racha invicta de 23 años sin perder contra Gimnasia de local y después, sin descanso, viajar a Chile para agotar todas las instancias para clasificar y seguir adelante.
La apuesta se presenta tan compleja como peligrosa para el futuro del entrenador uruguayo en el Pincha, que de la única manera que podría salir bien parado es empatando o ganado el clásico y luego clasificando al equipo el martes que viene con los chilenos de visitante.
Si se le gana a Gimnasia y luego se queda eliminado de la Libertadores quedará inconcluso el objetivo de avanzar por los menos hasta las semifinales del certamen continental y no habrá servido de nada cuidar jugadores y poner un equipo con suplentes el sábado pasado ante Deportivo Riestra. En cambio, si no le va bien en el clásico y luego el equipo termina eliminando a los chilenos el martes que viene el hipotético golpe de haber perdido del clásico podría atenuarse un poco. Ahora bien: ¿tiene elementos para suponer que puede alcanzar la clasificación en Chile?
Después de lo observado anoche daría la impresión de que el Pincha estaría más cerca de pelear una clasificación en los penales que en la cancha.
Estudiantes comenzó ganando con un gol tempranero de Joaquín Tobio Burgos que contó con la complicidad de los centrales de la Católica.
Los chilenos se soltaron después del gol, pero Estudiantes no perdió el orden. Soltó a Benedetti por la izquierda, pero no pudo hacer lo mismo con Eric Meza por el otro sector de la defensa.
El entrenador dispuso de un mediocampo que combatió y presionó achicando espacios con Piovi y Castro, y sobre todo fue punzante y rompió líneas con pases y jugadas individuales de Fabricio Pérez y Tiago Palacios.
Con poco al Pincha le alcanzó para irse ganando al descanso, aún sabiendo que la Universidad Católica había crecido mucho en los últimos minutos del primer tiempo.
En el segundo tiempo se notó la ausencia de un goleador de peso como en su momento lo eran Martín Palermo, Mariano Pavone, Mauro Boselli o José Luis Calderón y al equipo le faltó profundidad y contundencia para empezar a cerrar la llave en condición de local.
Fernando Muslera sintió la inactividad de dos partidos y reaccionó tarde en una definición que los chilenos sacaron de la galera sobre el final del partido a través de un remate de Zampedri y se abrazaron al empate como si fuese una bocanada de aire en el medio de un salón cerrado y lleno de personas.
La revancha se jugará el martes que viene a las 21.30 en Chile y en el caso de que haya otro empate, cualquiera fuera el resultado porque no se computa doble el gol de visitante, habrá penales sin tiempo extra.
Estudiantes tiene que ganar o aferrarse al empate para especular con que Muslera tenga una noche iluminada y pueda avanzar por lo menos hasta los cuartos de final.
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